200 años después, el mismo desafío. Un proyecto político inclusivo

200 años después, el mismo desafío. Un proyecto político inclusivo

Publicado el 07/07/2016 en Especial Bicentenario

La conmemoración del bicentenario de la independencia argentina hace propicia la reflexión sobre los alcances y los desafíos de los procesos de transformación en estos doscientos años de historia de construcción de nuestros Estados naciones latinoamericanos.

Un dato significativo es que nuestra región se ha mantenido históricamente como la más desigual del planeta. A pesar de sus riquezas naturales y de los altos niveles de crecimiento económico, que en distintos períodos pudieron atestiguarse, los modelos de desarrollo y los proyectos políticos que enmarcaron la emergencia y consolidación de los estados no lograron transformar su carácter excluyente ni los patrones de reproducción de la desigualdad social. 

Nuestros países no han logrado superar la brecha entre “derechos institucionalizados” y “realidad fáctica”; muy por el contrario, aquella ha tendido a ensancharse en la medida que el transcurrir de los procesos socio-históricos ha viabilizado de manera progresiva el reconocimiento universal de los derechos económicos, políticos y sociales. Más recientemente la ola democratizadora de las últimas décadas del siglo XX no estuvo acompañada de regímenes más inclusivos y, en lugar de ello, puso aún en mayor evidencia la confluencia y la profunda contradicción entre democracia y desigualdad.

Un reciente informe de la CEPAL -el Panorama Económico y Social de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños 2015- muestra que, a pesar de que América Latina presenta procesos de decrecimiento de la pobreza, esta tendencia ha tendido a estancarse desde 2012 y se estima que hoy más de la mitad de la población latinoamericana se encuentra en situación de vulnerabilidad por riesgo de pobreza, por pobreza o por pobreza extrema. Se calcula que 167 millones de habitantes de la región son pobres y 71 millones son indigentes. Sin embargo, estos y otros datos disponibles y el modo en que se produce y sistematiza la información en nuestras sociedades no siempre permite visibilizar y evidenciar el modo en que esta situación afecta, en particular, a determinados grupos poblacionales ni establecer relaciones entre este tipo de indicadores y los factores causales. La desigualdad se encuentra en la base de muchos de los problemas emergentes y más visibles que afectan a los países latinoamericanos y es condicionada por algunos determinantes como la estructura productiva, la raza, la etnia o el género que se conjugan y potencian.

América Latina es también la región más urbana del mundo. El 80% de la población vive en ciudades y es en estos espacios donde las problemáticas socioeconómicas, derivadas de la exclusión y la inequidad, encuentran su más marcada expresión. El citado reporte de la CEPAL afirma que en países en los que se puede identificar los mayores progresos en el decrecimiento de la pobreza como son los casos de Argentina, Chile y Uruguay éstos, a su vez, presentan el mayor incremento de la feminidad de la pobreza y una mayor incidencia de la pobreza urbana.

No obstante la persistencia de los modelos excluyentes de sociedad, es importante reconocer que nuestro continente ha contenido y contiene numerosas experiencias de resistencia y lucha contra la injusticia y la inequidad, emergidos de esas propias situaciones y desarrollando un verdadero capital de pensamiento y acción. Organizaciones y movimientos sociales, desde espacios rurales y urbanos, han sido y son protagonistas de reivindicaciones y propuestas de alternativas. En particular y desde finales del siglo XX muchas de estas luchas articularon acciones colectivas desde los territorios que  visibilizaron nuevos temas en la agenda pública – luchas indígenas y campesinas por la tierra, el derecho a la educación, al ambiente, al trabajo, a la equidad de género, etc.-, que hicieron evidente la necesidad de incluir la participación de estos sujetos políticos y de nuevas arquitecturas institucionales capaces de reconocer la diversidad de identidades y reivindicaciones así como nuevas visiones emergentes de otro tipo de sociedad.  Para algunos autores como Perry Anderson [1] y Boaventura De Souza Santos [2],  América Latina muestra los procesos y experiencias de búsquedas de alternativas y emancipación social de mayor potencial en la actual coyuntura histórica del mundo globalizado. Propuestas que implican un significativo aporte a una “epistemología del sur” y que apuntan al establecimiento de  nuevas  formas  de  socialidad  y  de subjetividad  basadas  “en  el  principio  de  la  redistribución  (equidad)  y  en  el  principio  del  reconocimiento  (diferencia)”  (De Souza Santos, 2009: 228).

Recientemente, en el marco de los Diálogos de Política y Sociedad de la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales, cuyo eje temático llevó por título “Independencia y emancipación ayer y hoy. El papel de los movimientos sociales en las transformaciones sociales latinoamericanas” participaron referentes de organizaciones sociales y académicos vinculados a diferentes luchas sociales en Argentina. En dicha oportunidad, la doctora Isabel Rauber proponía que desde los ámbitos académicos profundicemos el esfuerzo orientado al reconocimiento, análisis crítico y sistematización de los procesos y saberes de los pueblos de Latinoamérica, para que, a partir del diálogo con los mismos podamos contribuir a pensar y hacer la transformación desde la democracia. Transformaciones que necesariamente requerirán una nueva geografía del poder y un nuevo código ético que oriente las innovaciones sociales y políticas en pos de sociedades más justas, inclusivas y sostenibles.

Por Pamela Cáceres, Decana de nuestra Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales.


[1] Anderson, Perry (2004); “El papel de las ideas en la construcción de alternativas” en “Nueva Hegemonía Mundial. Alternativas de cambio y movimientos sociales”, Noam Chomsky (et al.), compilado por Atilio Borón, Buenos Aires, CLACSO.

[2] De Souza Santos, Boaventura (2009); Una Epistemología del Sur. La reinvención del conocimiento y la emancipación social. México, CLACSO y Siglo XXI. 









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